miércoles, 13 de junio de 2012

Cuarta Pre-Entrega Final / TP



Peter Weibel habla en su texto “La irrazonable efectividad de la convergencia metodológica entre el arte y la ciencia” que hubo un intercambio entre la sociedad y la naturaleza, el arte y las ciencias naturales, que ha creado híbridos y que también la naturaleza objetiva ya no existe separada de la construcción social y que ya no hay arte absoluto separado de la construcción social, este es el caso del Jardín Botánico, donde la ciencia se unió con el arte para dar forma a este lugar, donde nada es inocente, nada es azaroso, las formas responden a una forma propia de ver el mundo del diseñador, como lo vemos el creador de todo este espacio es un diseñador, por lo tanto, un artífice, todo es una puesta en escena para atrapar al público visitante. 

Flusser afirma que el diseñador es un artífice de la realidad, de la cultura y cita al filósofo Platón que dice que “los artistas y los técnicos son traidores de las ideas y embusteros, porque inducen maliciosamente a los seres humanos a contemplar ideas deformadas”, uno pensaría que el botánico fue siempre igual, que lo único que se le agregó fue la señalización, las rejas, que las plantas son originarias de ese lugar, pero no. Este museo verde fue creado íntegramente con otro objetivo hace más de 200 años: era una casa de familia, la que pese a algunas remodelaciones se mantiene, rodeada totalmente de especies de plantas de todo el mundo, con un dibujo, diseño y ubicación estratégica de las mismas, pero con el objetivo de lograr privacidad con el espacio que la rodeaba y que la sigue rodeando.

Y si no fuera una construcción, no estaría separada por medio de una reja del mundo exterior, no estaría señalizada, no habría perdido su función original, no sería un gran museo verde, así es como ahora se podría definir. Diferenciándose de la idea clásica de cómo se constituye un museo, el botánico no goza de cuadros valiosos colgados en sus paredes. Altamente custodiados y protegidos de todo posible daño. El botánico es un museo viviente, que crece más allá de los lugares originalmente delimitados para él. Su relación con el espectador es la misma que la de un espectador de los museos de cemento (ejemplo Malba o Museo del Bicentenario entre otros) que admira, contempla y recorre cada especie vegetal tomándose su tiempo para cada una,  muchas veces tratando de descifrar que es lo que lo tiene tan maravillado, los fotografía para compartirlo seguramente con el resto del mundo. Esa postura frente a las obras son similares, más allá de que el público sea asiduo del arte o no, toma la misma postura frente a lo que se le pone delante. 

Ahora bien, ¿es verdaderamente un pulmón verde, un espacio para la recreación, para la distensión o es todo un señuelo para vendernos marcas, productos, estilos de vida? Naomi Klein habla de la invasión de las marcas en todo lugar público, se refiere a que las marcas necesitan aumentar continua y constantemente la publicidad para mantenerse en la misma posición y que deben ser agresivos si quieren mantenerse en vivas, aunque eso implique ser invasivo y agresivo, posicionarse en lugares donde un posible consumidor pueda ir, adaptándose al entorno, que es una zona altamente comercial y olvidándose exactamente del lugar donde se está, un espacio público, pero verde, donde muchas veces se encuentran publicidades que poco (casi nada diría) tienen que ver con un estilo de vida que puede plantear un lugar como este.


lunes, 11 de junio de 2012

Tercera Pre-entrega / TP Final

Recorrido urbano elegido: Jardín Botánico "Carlos Thays" en Plaza Italia, ubicado frente al Zoológico de Buenos Aires y al Predio Ferial La Rural.


Medio maquínico: Video de Fotografías-Fotomontajes. Afirmar realidades que no existen, para poder evidenciar la construcción de una nueva realidad. Fotografías en plano detalle, secuenciadas en un video para poder servirme del sonido y del silencio característico del lugar.


Partido conceptual: ver el Jardín Botánico como un museo verde, en contraposición a los museos tradicionales, de "cemento", no solamente sus diferencias sino exacerbar sus similitudes, la postura del espectador, del tipo de arte que se muestra. El Jardín como espacio de arte mediatizado, que da lugar a la difusión de grandes marcas. Mundo mediatizado, controlado por los medios de comunicación, destrucción de la armonía. ¿Qué es lo visual en el nuevo paisaje mediatizado? El botánico como arte vivo, con “capacidad para reproducirse y preservar la forma para las próximas generaciones”. Recorrido histórico: cómo pasó de ser un lugar, residencia privada a ser un lugar público, donde la masa de gente la recorre al azar, sin recorrido fijo y casi ninguna persona hace un recorrido igual a la de otra persona. Indicios y vestigios de una cultura mediatizada. Arte de y para las masas, que lugar ocupa el afuera. El jardín como institución de arte vanguardista o conservadora?



 
(calidad provisoria del video)

lunes, 28 de mayo de 2012

Segunda Pre-entrega TP Final


 
Un gran museo verde, así se podría definir. Diferenciándose de la idea clásica de cómo se constituye un museo, el botánico no goza de cuadros valiosos colgados en sus paredes. Altamente custodiados y protegidos de todo posible daño. El botánico es un museo viviente, que crece más allá de los lugares originalmente delimitados para él. Su relación con el espectador es la misma que la de un espectador de los museos de cemento (ejemplo Malba o Museo del Bicentenario entre otros) que admira, contempla y recorre cada especie vegetal tomándose su tiempo para cada una,  muchas veces tratando de descifrar que es lo que lo tiene tan maravillado. Esa postura frente a las obras son similares, más allá de que el público sea asiduo del arte o no, toma la misma postura frente a lo que se le pone delante.

Flusser afirma que el diseñador es un artífice de la realidad, de la cultura y cita al filósofo Platón que dice que “los artistas y los técnicos son traidores de las ideas y embusteros, porque inducen maliciosamente a los seres humanos a contemplar ideas deformadas”, uno pensaría que el botánico fue siempre igual, que lo único que se le agregó fue la señalización, las rejas, que las plantas son originarias de ese lugar, pero no. Este museo verde fue creado íntegramente con otro objetivo hace más de 200 años: era una casa de familia, la que pese a algunas remodelaciones se mantiene, rodeada totalmente de especies de plantas de todo el mundo, con un dibujo, diseño y ubicación estratégica de las mismas, pero con el objetivo de lograr privacidad con el espacio que la rodeaba y que la sigue rodeando.  ¿qué hizo entonces que un espacio privado pase a ser un punto obligado a recorrer en esta zona? Principalmente, lo que John Berger llama en su texto “modos de ver”, lo que sabemos lo que somos, la sociedad en que vivimos marca la manera en la que percibimos las cosas. Esta sociedad en la que se creo este gran museo verde no es la misma que la de hoy en día: valores, principios, cultura, gustos, cambiaron ampliamente, hubo una masificación del arte, un interés por parte de las instituciones de distinguir por sobre otros lugares verdes. Un interés por la majestuosidad del Botánico y por la historia que representa. Pasó de ser la casa del prestigioso paisajista Carlos Thays a ser el Jardín Botánico, “el botánico”, una parada obligada para el flaneur que recorre la zona, aunque vale aclarar que siempre es una parada secundaria, nunca la principal. Los grandes convocadores de Plaza Italia son el Predio Ferial de La Rural, gran vidriera de la Ciudad y el Zoológico de Buenos Aires, con un parentesco con el botánico por su origen natural pero diferenciándose en su administración y temas económicos, lo que no quita que visitar a uno casi siempre implica visitar al otro.

lunes, 21 de mayo de 2012

Primera Pre-Entrega - TP Final


Recorrido urbano: Plaza Italia, como punto central el Jardín Botánico. Triángulo con La Rural - Zoológico de Bs. As.


Medio maquínico: Fotografía Digital. Fotomontajes para mostrar el paso del tiempo y la cantidad de situaciones que ocurren al mismo tiempo. Instantaneidad, simultaneidad.


Partido conceptual: punto de la Ciudad de Buenos Aires donde cientos de personas transitan todos los días, relación espacios verdes/cemento, cómo dialogan las distintas entidades que allí se encuentran (La Rural, Zoológico de Buenos Aires y Jardín Botánico) y la actitud y posición del flaneur ante este recorrido. Relación arte/naturaleza, los espacios museísticos como encuadres de la sociedad y de realidades. Arte de y para las masas. Caso específico del Jardín Botánico como conjugación de museo/espacio de esparcimiento entre otras funciones. Percepción del tiempo y recorrido.

Claridad: la vanguardia en lucha (MNBA) + Recorrido urbano


´La obra de arte pasó a ser un proyectil. Chocaba con todo destinatario. Había adquirido una calidad táctil.´


Un proyectil, un impacto, una manera distinta de decir. No solamente la fotografía tiene la capacidad de poder hipnotizarnos. No sólo la fotografía implicó una revolución, también mediante antiguas formas se puede lograrlo. La litografía, los grabados, los dibujos a mano vuelven a ponerse al servicio de las artes gráficas, esta vez para aunarse con la literatura, tomando un tono contestatario, con el fin de que el pueblo se interesara y se involucrara. Las ideologías se ponen al servicio de las artes plásticas construyendo un discurso más potente y esclarecedor de la situación en la que se vivía.

Libro, “depósito” de imágenes y palabras así como también un espacio de acción y creación. Los libros y las revistas que se encuentran en la muestra para mi no merecen llevar el estatuto de obra de arte que se le impone, sino más bien son un vehículo entre obra/espectador, un elemento de masificación de tanto obras como pensamientos e ideologías, porque ¿qué pasaría si yo en mi casa tendría un libro o una revista igual a las que están expuestas?¿tendría una obra de arte digna de estar en un espacio museístico en mi casa? Para mí, estos ejemplares están apoyando una ideología, reforzándola. Es de lo que habla John Berger en su libro Modos de Ver: “…una reproducción, además de hacer sus propias referencias a la imagen de su original, se convierte a su vez en punto de referencia para otras imagines. Lo significativo de una imagen cambia en función de lo que uno ve a su lado o inmediatamente después. Y así, la autoridad que conserva se distribuye por todo el contexto en que aparece.” Cada elemento presente en la muestra toma significado en su conjunto al ir recorriéndola.  Para poder comprenderla en su totalidad, se necesita transitarla varias veces y adaptarse a los diferentes ritmos que se proponen, algunos de lectura relativamente más corta como las fotografías y otros que necesitan nuestra atención y seguimiento, como las proyecciones. Muchos de los libros dan nombre a las zonas en las que se delimita la sala donde se da lugar a “Claridad”, esos textos son un metacódigo de las imágenes que la rodean, influyen en las creación e inspiración de las obras de arte y por inspirarlos es que logran dentro de este espacio ese estatuto de obra de arte.



Resulta llamativa la ubicación de la muestra: una exposición sobre movimientos revolucionarios y de izquierda, justamente en Recoleta, una zona de alto poder adquisitivo. La muestra es una contestación y hasta una provocación a todo lo que la rodea. Recoleta es un barrio dedicado al arte, pero muy ligado al poder. Todos los valores reflejados en “Claridad” están contrapuestos en el barrio.  Esa sensación de estar observado todo el tiempo, de esculturas enormes que imponen una presencia importante y amenazante. De cómo el barrio es muy ostentoso y todo el arte tiene una gran magnitud. Es un reinvindicamiento al arte clásico, mientras que la muestra lleva la bandera de las vanguardias no sólo artísticas sino intelectuales también.


domingo, 13 de mayo de 2012

Espacio Fundación Telefónica / Daniel Canogar "Latidos"

 

Conciencia es la primera palabra que se me viene a la mente. Tal vez todos nos quedamos maravillados por las videoinstalaciones de Daniel Canogar, por sus colores, movimientos, pero inmediatamente me pareció estar dentro de un cuerpo humano. Esas transmisiones parecen un reflejo de las neuronas, proyecciones de las retinas, de partes vitales que uno lleva muy adentro y peculiarmente, esa representación está realizada con material fílmico, con soportes antiguos que cayeron en desuso. Como dice Airlindo Machado refiriéndose a la obra de Muntadas (que al igual de lo que sucede en Canogar) "hay cierta tendencia a reciclar materiales audiovisuales, a través de la construcción de nuevos enunciados, a partir de los materiales que ya están en circulación en los medios masivos". Ser críticos parte de materialidades cargadas de significados que toman sentido cuando se juntan y se mezclan con aquellas cosas que el espectador guarda en su inconsciente. Mediante el archivo se consigue esa resignificación tan buscada. Ahora el tiempo es totalmente distinto al tiempo de la fotografía, de la pintura. Este otro tiempo toma otro protagonismo, cada uno de los artistas se apropia de él de muchas maneras.. ralentizándolo o acelerándolo.. de cualquier manera, el objetivo es hacerlo suyo, resignificándola. 
Con las videoinstalaciones se activan todos nuestros sentidos, el sonido adquiere un papel importante que se le estaba relegado en la fotografía, pero también las videoinstalaciones ponen en crisis el papel del autor. Canogar toma escenas famosas del cine y las proyecta en dvd's, lo cual da vida a sombras, luces, reflejos, sonidos amontonados que por separado y en su soporte original no podrian tener. Toma esas imágenes para construir su propio discurso, su propia crítica sobre las tecnologías y su aprovechamiento, haciendo una analogía, un paralelo con el cuerpo y la vida humana que también tiene caducidad. Todo lo estético, atractivo, lo bello que puedan tener estas videoinstalaciones, también lo tienen de contestatario, de crítico, de revolucionario. Esta vez si dicen mucho de dependiendo del lugar en donde estén y de donde sea el mateial que utilicen. Para mí, las videoinstalaciones necesitan de un lugar más íntimo y privado, como en este caso del Espacio Fundación Telefónica y no de un lugar mucho más amplio y sumamente concurrido, donde el análisis y la relación con el espectador es distinta. El Museo del Bicentenario, por ejemplo, pone distancia entre obra/espectador donde hay una lejanía, hay algo intocable, como sagrado, que si bien también pasa en la obra de Canogar, que no se puede tocar, genera otro clima, como si la obra envolviera al espectador, lo hace partícipe sin necesidad de que éste toque los materiales, haciéndolo interactuar.

domingo, 6 de mayo de 2012

Malba / Bye bye American Pie


‘La ciudad nunca será una percepción de una irrepetible lejanía, sino como una presencia efímera’. 
El objetivo de las imágenes en el museo y en la vía pública cambian por más que sean del mismo autor y hasta el mismo cuadro. Las obras de arte nos proponen una lectura de las mismas indeterminada y separada del tiempo. Nadie nos apura para leerlas, podemos pasar horas tratando de comprender, descifrar, entender, traducir  la obra, nos lleva hacia una reflexión de la misma. En cambio la imagen de la publicidad, o de la imagen callejera, nos propone otro tiempo de lectura, mucho más veloz, más fugaz, para poder comprender que me están queriendo contar, que me están queriendo vender y muchas veces termina siendo leído a medias, o hasta incomprendido, debido a la inmediatez y rapidez que propone. Al querer contarlo todo, termina contando nada. Estamos tan expuestos a una contaminación visual tan alta, que optamos por no leer nada, por enceguecernos de cierta manera.
En la zona que rodea al Malba, este nivel de contaminación disminuye bastante, no desaparece, sino que se dosifica a lo largo de todas las calles y avenidas del barrio. Es paradójico que en uno de los lugares de la ciudad de Buenos Aires donde hay mayor poder adquisitivo, la publicidad no abunda como en otros sitios menos pudientes de la Capital. En esta zona, la publicidad podría lograr su cometido, vender y vender. En este contexto se emplaza el Malba, un museo a la altura del barrio donde esta situado. Pascal Bonitzer afirma que “parece imposible filmar sin hacer planos. Del momento que hay encuadre, hay delimitación de un campo y, al menos, de un plano. Todo film parece componerse y descomponerse en una serie de planos, y el plano, que es algo diferente de la imagen, aparece de esta manera como eso que otorga a cada imagen su unidad diferencial.” Este concepto de plano, del afuera/adentro, y de unidad diferencial de la fotografía, es correlativo y puede aplicarse al espacio museístico, donde puede tomárselo como un marco, un encuadre donde hay una selección de las obras que participaran de cada exposición y otras quedarán afuera, manteniendo una línea institucional, una unidad que los diferencia del resto de los espacios museísticos, un entretenimiento distinto para ser elegido por el público entre los demás museos.



lunes, 30 de abril de 2012

Fundación Proa - La Boca


Eva Kotátková - Máquina de re-educación


Cildo Meireles - La Bruja 1


Zbynek Baladrán - Modelo del Universo



¿Adonde quedo aquel esplendor del cual presumimos al resto del mundo durante mucho tiempo? Parece lejano, abatido por el pasar del tiempo, parece distante, no solo en años, sino también en su arquitectura, parece que hubiera un allá y un acá muy marcados, una distinción entre el centro acaudalado y la periferia que no supo soportar la crisis.
Los espacios museísticos que visitamos son una contraposición de cómo me defino como espectador, el arte clásico mantenía a la obra de arte alejada de aquellas personas que la observaban, en cierta forma, estoy acostumbrada a no acercarme, a observar todas obras detrás de un vidrio o a lo lejos, estoy acostumbrada a no interactuar, y creo que eso no me pasa solamente a mi, sino a muchas personas, mi percepción está muy ligada al cuadro en la pared, y Proa es la contraposición al Museo del Bicentenario, Proa me dejaba participar. El Museo del Bicentenario no permitía la interacción con el espectador de la misma manera que Proa sí lo permitía. Dió lugar a soltar un poco mi lado lúdico, curioso, muchas obras que allí estaban expuestas modificaron mi relación con el espacio de arte, buscando algún “truco”, algún “guiño” del artista que permita mi interacción con ella, me encontré con contradicciones, cambios y movimientos en las obras. “La bruja” de Meirelles no será nunca la misma obra, o también es un poco de todos, de la colaboración de casa uno que la visita, todos la modificamos, es una obra constantemente en cambio, en movimiento, en perfeccionamiento. Walter Benjamín en su ensayo "La Obra de Arte en la época de su reproductibilidad técnica" habla de que -la modernidad busca la experiencia interior vivida individualmente, una experiencia subjetiva. La vivencia conseguida colectivamente se ve sustituida por la experiencia vivida individualmente: la experiencia aurática se ve sustituida por una búsqueda de huellas-


lunes, 9 de abril de 2012

CCSM + Galería Ignacio Liprandi






No hay frase que describa mejor estas imágenes que “las imágenes son superficies con significado. Normalmente señalan algo ubicado afuera en el espacio-tiempo”, de Vilém Flusser. Mas allá que los autores de las respectivas obras hayan planteado un modo de ver, la verdadera realidad, la que esta fuera del espacio de arte, privado o no, se mete en la percepción de las obras, formando parte de ellas. Claro está que seguramente es una decisión del artista de cómo se vera su obra, en que espacio la muestra. La obra de Restrepo necesita de un lugar más privado, más personal para el espectador. Mas allá del lugar donde estuviesen expuestas, el afuera siempre se incluyó en mi percepción de las imágenes, tal vez hasta creyéndolas parte de ellas, como un indicio de lo que se dejo afuera, del recorte hecho por el artista, como índice de lo que no está, una memoria del pasado, como dice Bazin en su texto y hasta ubicado ahí a propósito por su autor.
Cada imagen fue observada de una manera a la que Flusser llama “escaneo”, buscando en ella detalles, vestigios, rastros de particularidades con la que me sienta identificada, sorprendida, o atraída por lo menos. Las imágenes funcionan como mediadores entre el mundo y las personas, pero no siempre nos muestran la realidad, sino que a veces mediante ese recorte que los artistas hacen están desviando el significado hacia un lugar en especial, hacia un concepto en especial, hasta su visión particular.
En un principio cuando observaba las imágenes de Sara Facio me decía a mi misma “que mal están ubicadas las imágenes que el afuera se refleja en el adentro” y al ver que esto sucedía también en la Galería Liprandi, a mi manera de ver, me pareció que el afuera es el mejor detalle de las imágenes expuestas.

martes, 3 de abril de 2012

‘Libertad' - Plaza de Mayo / Museo del Bicentenario


‘Libertad’ ¿Qué es la libertad? Un derecho primordial. Entonces, ¿Por qué nuestra sede de gobierno se encuentra tras una muralla, encarcelada? ¿Porque la democracia esta atrapada? Esta imagen es testigo de ese momento, prueba irrefutable de lo que esta sucediendo, ¿o no? ¿Una imagen como esta es suficiente como para probar que lo que esta allí en esa foto es real? Muchos dirían que si, que es suficiente, mientras que otros tantos, que no lo es. A lo largo de la historia, autores como André Bazin defendieron a la fotografía, alegando que es un método de representación objetivo, lo que le da a la obra una potencia de credibilidad que esta ausente en otros métodos como la pintura. La fotografía trata de devolvernos la virginidad de las imágenes ante nuestra mirada, que creamos que todo lo que se nos muestra es pura realidad, una verdad. Bazin creía que por primera vez se lograba que no hubiese intención creadora por parte del la persona que apretaba el gatillo, pero a mi entender, no es así. En la imagen de Libertad, yo misma estoy haciendo un recorte de la realidad, entonces la imagen resultante no puede ser objetiva (en mi opinión el arte en cualquiera de sus dimensiones tampoco puede ni podría serlo) porque al capturarla estoy tomando decisiones como encuadres, luz, sombras. Estoy eligiendo que dejar adentro y que dejar afuera, estoy construyendo mi propia mirada de la realidad. Estoy construyendo un pensamiento a través de las imágenes. La foto es capaz de representar y congelar un momento pero no la realidad. Toda imagen tiene un contexto que la foto deja afuera y que es fundamental para poder leer correctamente cualquier imagen. Esta foto seria según Bazin, exponente del realismo, un icono, un espejo de la realidad. La visión que este autor tendría de la imagen solo seria el aspecto denotativo que posee la imagen, mientras que al mismo tiempo hay un mensaje codificado, connotado que muchas veces se lo presenta como inocente cuando no lo es. Nada en las imágenes es porque si, todo esta plagado de subjetividades, desde una simple imagen hasta un espacio museístico es un recorte de la realidad y de la historia.
Todo se basa en la forma, en los modos de ver, por eso para mi el mundo, la realidad, se origina, se arma por medio de los modos de ver de cada una de las personas que lo habitan.