domingo, 6 de mayo de 2012

Malba / Bye bye American Pie


‘La ciudad nunca será una percepción de una irrepetible lejanía, sino como una presencia efímera’. 
El objetivo de las imágenes en el museo y en la vía pública cambian por más que sean del mismo autor y hasta el mismo cuadro. Las obras de arte nos proponen una lectura de las mismas indeterminada y separada del tiempo. Nadie nos apura para leerlas, podemos pasar horas tratando de comprender, descifrar, entender, traducir  la obra, nos lleva hacia una reflexión de la misma. En cambio la imagen de la publicidad, o de la imagen callejera, nos propone otro tiempo de lectura, mucho más veloz, más fugaz, para poder comprender que me están queriendo contar, que me están queriendo vender y muchas veces termina siendo leído a medias, o hasta incomprendido, debido a la inmediatez y rapidez que propone. Al querer contarlo todo, termina contando nada. Estamos tan expuestos a una contaminación visual tan alta, que optamos por no leer nada, por enceguecernos de cierta manera.
En la zona que rodea al Malba, este nivel de contaminación disminuye bastante, no desaparece, sino que se dosifica a lo largo de todas las calles y avenidas del barrio. Es paradójico que en uno de los lugares de la ciudad de Buenos Aires donde hay mayor poder adquisitivo, la publicidad no abunda como en otros sitios menos pudientes de la Capital. En esta zona, la publicidad podría lograr su cometido, vender y vender. En este contexto se emplaza el Malba, un museo a la altura del barrio donde esta situado. Pascal Bonitzer afirma que “parece imposible filmar sin hacer planos. Del momento que hay encuadre, hay delimitación de un campo y, al menos, de un plano. Todo film parece componerse y descomponerse en una serie de planos, y el plano, que es algo diferente de la imagen, aparece de esta manera como eso que otorga a cada imagen su unidad diferencial.” Este concepto de plano, del afuera/adentro, y de unidad diferencial de la fotografía, es correlativo y puede aplicarse al espacio museístico, donde puede tomárselo como un marco, un encuadre donde hay una selección de las obras que participaran de cada exposición y otras quedarán afuera, manteniendo una línea institucional, una unidad que los diferencia del resto de los espacios museísticos, un entretenimiento distinto para ser elegido por el público entre los demás museos.



1 comentario:

  1. V+
    Muy interesante el recorte que hiciste del recorrido, enfocándote en la noción de tiempo de lectura y en la de recorte del espacio de arte.
    En este sentido, la segunda fotografía me parece muy interesante y clave del análisis, condensando conceptos del texto y conceptos de la mirada maquínica (la profundidad de campo elegida permite relacionar capas del espacio a las que te referís en el análisis; y el encuadre funciona como marco conceptual). Este análisis de la fotografía misma también puede ser tomado para futuros ensayos o para pensar en el trabajo final, ya que implica una mirada particular que construiste.
    La aplicación del concepto de plano al museo también es muy válido, podrías profundizarlo, pensando en el montaje de la muestra y en la figura del curador. O, cómo aplicar el modo de trabajo del montaje en cine respecto al modo de montaje en museos.

    Mariel-

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