Bitácora Valeria Aguilar
jueves, 28 de junio de 2012
miércoles, 13 de junio de 2012
Cuarta Pre-Entrega Final / TP
Peter Weibel habla en su texto “La irrazonable efectividad de la
convergencia metodológica entre el arte y la ciencia” que hubo un intercambio
entre la sociedad y la naturaleza, el arte y las ciencias naturales, que ha
creado híbridos y que también la naturaleza objetiva ya no existe separada de
la construcción social y que ya no hay arte absoluto separado de la
construcción social, este es el caso del Jardín Botánico, donde la ciencia se
unió con el arte para dar forma a este lugar, donde nada es inocente, nada es
azaroso, las formas responden a una forma propia de ver el mundo del diseñador,
como lo vemos el creador de todo este espacio es un diseñador, por lo tanto, un
artífice, todo es una puesta en escena para atrapar al público visitante.
Flusser afirma que el diseñador es un artífice de la realidad, de la cultura y
cita al filósofo Platón que dice que “los artistas y los técnicos son traidores
de las ideas y embusteros, porque inducen maliciosamente a los seres humanos a
contemplar ideas deformadas”, uno pensaría que el botánico fue siempre igual,
que lo único que se le agregó fue la señalización, las rejas, que las plantas
son originarias de ese lugar, pero no. Este museo verde fue creado íntegramente
con otro objetivo hace más de 200 años: era una casa de familia, la que pese a
algunas remodelaciones se mantiene, rodeada totalmente de especies de plantas
de todo el mundo, con un dibujo, diseño y ubicación estratégica de las mismas,
pero con el objetivo de lograr privacidad con el espacio que la rodeaba y que
la sigue rodeando.
Y si no fuera una construcción, no estaría separada por medio de una
reja del mundo exterior, no estaría señalizada, no habría perdido su función
original, no sería un gran museo verde, así es como ahora se podría definir.
Diferenciándose de la idea clásica de cómo se constituye un museo, el botánico
no goza de cuadros valiosos colgados en sus paredes. Altamente custodiados y
protegidos de todo posible daño. El botánico es un museo viviente, que crece
más allá de los lugares originalmente delimitados para él. Su relación con el
espectador es la misma que la de un espectador de los museos de cemento
(ejemplo Malba o Museo del Bicentenario entre otros) que admira, contempla y
recorre cada especie vegetal tomándose su tiempo para cada una, muchas veces tratando de descifrar que es lo
que lo tiene tan maravillado, los fotografía para compartirlo seguramente con
el resto del mundo. Esa postura frente a las obras son similares, más allá de
que el público sea asiduo del arte o no, toma la misma postura frente a lo que
se le pone delante.
Ahora bien, ¿es verdaderamente un pulmón verde, un espacio para la
recreación, para la distensión o es todo un señuelo para vendernos marcas,
productos, estilos de vida? Naomi Klein habla de la invasión de las marcas en
todo lugar público, se refiere a que las marcas necesitan aumentar continua y
constantemente la publicidad para mantenerse en la misma posición y que deben
ser agresivos si quieren mantenerse en vivas, aunque eso implique ser invasivo
y agresivo, posicionarse en lugares donde un posible consumidor pueda ir,
adaptándose al entorno, que es una zona altamente comercial y olvidándose
exactamente del lugar donde se está, un espacio público, pero verde, donde
muchas veces se encuentran publicidades que poco (casi nada diría) tienen que
ver con un estilo de vida que puede plantear un lugar como este.
lunes, 11 de junio de 2012
Tercera Pre-entrega / TP Final
Recorrido urbano elegido: Jardín Botánico
"Carlos Thays" en Plaza Italia, ubicado frente al Zoológico de Buenos Aires y al Predio Ferial La Rural.
Medio maquínico: Video de Fotografías-Fotomontajes. Afirmar realidades que no existen, para poder evidenciar la construcción de una nueva realidad. Fotografías en plano detalle, secuenciadas en un video para poder servirme del sonido y del silencio característico del lugar.
Partido conceptual: ver el Jardín Botánico como un museo verde, en contraposición a los museos tradicionales, de "cemento", no solamente sus diferencias sino exacerbar sus similitudes, la postura del espectador, del tipo de arte que se muestra. El Jardín como espacio de arte mediatizado, que da lugar a la difusión de grandes marcas. Mundo mediatizado, controlado por los medios de comunicación, destrucción de la armonía. ¿Qué es lo visual en el nuevo paisaje mediatizado? El botánico como arte vivo, con “capacidad para reproducirse y preservar la forma para las próximas generaciones”. Recorrido histórico: cómo pasó de ser un lugar, residencia privada a ser un lugar público, donde la masa de gente la recorre al azar, sin recorrido fijo y casi ninguna persona hace un recorrido igual a la de otra persona. Indicios y vestigios de una cultura mediatizada. Arte de y para las masas, que lugar ocupa el afuera. El jardín como institución de arte vanguardista o conservadora?
Medio maquínico: Video de Fotografías-Fotomontajes. Afirmar realidades que no existen, para poder evidenciar la construcción de una nueva realidad. Fotografías en plano detalle, secuenciadas en un video para poder servirme del sonido y del silencio característico del lugar.
Partido conceptual: ver el Jardín Botánico como un museo verde, en contraposición a los museos tradicionales, de "cemento", no solamente sus diferencias sino exacerbar sus similitudes, la postura del espectador, del tipo de arte que se muestra. El Jardín como espacio de arte mediatizado, que da lugar a la difusión de grandes marcas. Mundo mediatizado, controlado por los medios de comunicación, destrucción de la armonía. ¿Qué es lo visual en el nuevo paisaje mediatizado? El botánico como arte vivo, con “capacidad para reproducirse y preservar la forma para las próximas generaciones”. Recorrido histórico: cómo pasó de ser un lugar, residencia privada a ser un lugar público, donde la masa de gente la recorre al azar, sin recorrido fijo y casi ninguna persona hace un recorrido igual a la de otra persona. Indicios y vestigios de una cultura mediatizada. Arte de y para las masas, que lugar ocupa el afuera. El jardín como institución de arte vanguardista o conservadora?
(calidad provisoria del video)
lunes, 28 de mayo de 2012
Segunda Pre-entrega TP Final
Un gran museo verde, así se podría definir. Diferenciándose de la idea
clásica de cómo se constituye un museo, el botánico no goza de cuadros valiosos
colgados en sus paredes. Altamente custodiados y protegidos de todo posible daño.
El botánico es un museo viviente, que crece más allá de los lugares
originalmente delimitados para él. Su relación con el espectador es la misma
que la de un espectador de los museos de cemento (ejemplo Malba o Museo del
Bicentenario entre otros) que admira, contempla y recorre cada especie vegetal
tomándose su tiempo para cada una,
muchas veces tratando de descifrar que es lo que lo tiene tan
maravillado. Esa postura frente a las obras son similares, más allá de que el
público sea asiduo del arte o no, toma la misma postura frente a lo que se le
pone delante.
Flusser afirma que el diseñador es un artífice de la realidad, de la
cultura y cita al filósofo Platón que dice que “los artistas y los técnicos son
traidores de las ideas y embusteros, porque inducen maliciosamente a los seres
humanos a contemplar ideas deformadas”, uno pensaría que el botánico fue
siempre igual, que lo único que se le agregó fue la señalización, las rejas,
que las plantas son originarias de ese lugar, pero no. Este museo verde fue
creado íntegramente con otro objetivo hace más de 200 años: era una casa de
familia, la que pese a algunas remodelaciones se mantiene, rodeada totalmente
de especies de plantas de todo el mundo, con un dibujo, diseño y ubicación
estratégica de las mismas, pero con el objetivo de lograr privacidad con el
espacio que la rodeaba y que la sigue rodeando. ¿qué hizo entonces que un espacio privado pase a ser un punto
obligado a recorrer en esta zona? Principalmente, lo que John Berger llama en
su texto “modos de ver”, lo que sabemos lo que somos, la sociedad en que
vivimos marca la manera en la que percibimos las cosas. Esta sociedad en la que
se creo este gran museo verde no es la misma que la de hoy en día: valores,
principios, cultura, gustos, cambiaron ampliamente, hubo una masificación del
arte, un interés por parte de las instituciones de distinguir por sobre otros
lugares verdes. Un interés por la majestuosidad del Botánico y por la historia
que representa. Pasó de ser la casa del prestigioso paisajista Carlos Thays a
ser el Jardín Botánico, “el botánico”, una parada obligada para el flaneur que
recorre la zona, aunque vale aclarar que siempre es una parada secundaria,
nunca la principal. Los grandes convocadores de Plaza Italia son el Predio
Ferial de La Rural, gran vidriera de la Ciudad y el Zoológico de Buenos Aires,
con un parentesco con el botánico por su origen natural pero diferenciándose en
su administración y temas económicos, lo que no quita que visitar a uno casi
siempre implica visitar al otro.lunes, 21 de mayo de 2012
Primera Pre-Entrega - TP Final
Recorrido urbano: Plaza Italia, como punto central el Jardín Botánico.
Triángulo con La Rural - Zoológico de Bs. As.
Medio maquínico: Fotografía Digital. Fotomontajes para mostrar el paso
del tiempo y la cantidad de situaciones que ocurren al mismo tiempo. Instantaneidad, simultaneidad.
Claridad: la vanguardia en lucha (MNBA) + Recorrido urbano
´La obra de arte pasó a ser un proyectil. Chocaba con todo destinatario. Había adquirido una calidad táctil.´
Un proyectil, un impacto, una manera distinta de decir. No solamente la
fotografía tiene la capacidad de poder hipnotizarnos. No sólo la fotografía
implicó una revolución, también mediante antiguas formas se puede lograrlo. La
litografía, los grabados, los dibujos a mano vuelven a ponerse al servicio de
las artes gráficas, esta vez para aunarse con la literatura, tomando un tono
contestatario, con el fin de que el pueblo se interesara y se involucrara. Las
ideologías se ponen al servicio de las artes plásticas construyendo un discurso
más potente y esclarecedor de la situación en la que se vivía.
Libro, “depósito” de
imágenes y palabras así como también un espacio de acción y creación. Los libros y las
revistas que se encuentran en la muestra para mi no merecen llevar el estatuto
de obra de arte que se le impone, sino más bien son un vehículo entre
obra/espectador, un elemento de masificación de tanto obras como pensamientos e
ideologías, porque ¿qué pasaría si yo en mi casa tendría un libro o una revista
igual a las que están expuestas?¿tendría una obra de arte digna de estar en un
espacio museístico en mi casa? Para mí, estos ejemplares están apoyando una
ideología, reforzándola. Es de lo que habla John Berger en su libro Modos de
Ver: “…una
reproducción, además de hacer sus propias referencias a la imagen de su
original, se convierte a su vez en punto de referencia para otras imagines. Lo
significativo de una imagen cambia en función de lo que uno ve a su lado o
inmediatamente después. Y así, la autoridad que conserva se distribuye por todo
el contexto en que aparece.” Cada elemento presente en la muestra toma significado
en su conjunto al ir recorriéndola.
Para poder comprenderla en su totalidad, se necesita transitarla varias
veces y adaptarse a los diferentes ritmos que se proponen, algunos de lectura
relativamente más corta como las fotografías y otros que necesitan nuestra
atención y seguimiento, como las proyecciones. Muchos de los libros dan nombre
a las zonas en las que se delimita la sala donde se da lugar a “Claridad”, esos
textos son un metacódigo de las imágenes que la rodean, influyen en las
creación e inspiración de las obras de arte y por inspirarlos es que logran
dentro de este espacio ese estatuto de obra de arte.
Resulta
llamativa la ubicación de la muestra: una exposición sobre movimientos
revolucionarios y de izquierda, justamente en Recoleta, una zona de alto poder
adquisitivo. La muestra es una contestación y hasta una provocación a todo lo
que la rodea. Recoleta es un barrio dedicado al arte, pero muy ligado al poder.
Todos los valores reflejados en “Claridad” están contrapuestos en el barrio. Esa sensación de estar observado todo el
tiempo, de esculturas enormes que imponen una presencia importante y
amenazante. De cómo el barrio es muy ostentoso y todo el arte tiene una gran
magnitud. Es un reinvindicamiento al arte clásico, mientras que la muestra
lleva la bandera de las vanguardias no sólo artísticas sino intelectuales
también.
domingo, 13 de mayo de 2012
Espacio Fundación Telefónica / Daniel Canogar "Latidos"
Conciencia es la primera palabra que se me viene a la mente. Tal vez todos nos quedamos maravillados por las videoinstalaciones de Daniel Canogar, por sus colores, movimientos, pero inmediatamente me pareció estar dentro de un cuerpo humano. Esas transmisiones parecen un reflejo de las neuronas, proyecciones de las retinas, de partes vitales que uno lleva muy adentro y peculiarmente, esa representación está realizada con material fílmico, con soportes antiguos que cayeron en desuso. Como dice Airlindo Machado refiriéndose a la obra de Muntadas (que al igual de lo que sucede en Canogar) "hay cierta tendencia a reciclar materiales audiovisuales, a través de la construcción de nuevos enunciados, a partir de los materiales que ya están en circulación en los medios masivos". Ser críticos parte de materialidades cargadas de significados que toman sentido cuando se juntan y se mezclan con aquellas cosas que el espectador guarda en su inconsciente. Mediante el archivo se consigue esa resignificación tan buscada. Ahora el tiempo es totalmente distinto al tiempo de la fotografía, de la pintura. Este otro tiempo toma otro protagonismo, cada uno de los artistas se apropia de él de muchas maneras.. ralentizándolo o acelerándolo.. de cualquier manera, el objetivo es hacerlo suyo, resignificándola.
Con las videoinstalaciones se activan todos nuestros sentidos, el sonido adquiere un papel importante que se le estaba relegado en la fotografía, pero también las videoinstalaciones ponen en crisis el papel del autor. Canogar toma escenas famosas del cine y las proyecta en dvd's, lo cual da vida a sombras, luces, reflejos, sonidos amontonados que por separado y en su soporte original no podrian tener. Toma esas imágenes para construir su propio discurso, su propia crítica sobre las tecnologías y su aprovechamiento, haciendo una analogía, un paralelo con el cuerpo y la vida humana que también tiene caducidad. Todo lo estético, atractivo, lo bello que puedan tener estas videoinstalaciones, también lo tienen de contestatario, de crítico, de revolucionario. Esta vez si dicen mucho de dependiendo del lugar en donde estén y de donde sea el mateial que utilicen. Para mí, las videoinstalaciones necesitan de un lugar más íntimo y privado, como en este caso del Espacio Fundación Telefónica y no de un lugar mucho más amplio y sumamente concurrido, donde el análisis y la relación con el espectador es distinta. El Museo del Bicentenario, por ejemplo, pone distancia entre obra/espectador donde hay una lejanía, hay algo intocable, como sagrado, que si bien también pasa en la obra de Canogar, que no se puede tocar, genera otro clima, como si la obra envolviera al espectador, lo hace partícipe sin necesidad de que éste toque los materiales, haciéndolo interactuar.
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